miércoles, 27 de octubre de 2010

Prevención


Diez Maneras de Prevenir Enfermedades Infecciosas


  1. Mantenga sus vacunaciones actualizadas. Siga las recomendaciones de vacunas de niños y adultos, aplíquelas oportunamente.
  1. Lave sus manos con frecuencia, especialmente en las épocas de gripe y resfríos. Asegúrese de lavarse las manos:
    • Antes y después de ir al baño.
    • Antes de comer o tocar alimentos.
    • Después de cambiar pañales.
    • Después de sonarse la nariz, estornudar o toser.
    • Después de cuidar a una persona enferma.
    • Después de jugar con un animal.

Lávese las manos antes y 
después de realizar 
cualquier tarea por 
inofensiva que parezca.

 
3. Esté seguro de lo que come, y sea cuidadoso en su preparación:

  • Mantenga las comidas calientes, calientes; y las frías, frías hasta el momento de comerlas o cocinarlas.
  • Asegúrese que los controles de temperatura de las heladeras y freezers funcionan correctamente.
  • Lave la mesada, bordes cortantes y utensilios cuidadosamente con jabón y agua caliente, especialmente después de preparar aves y otras carnes.
  • Lave las verduras y frutas frescas antes de comerlas.
  • Cocine la carne picada hasta que no se vea más rosada.

4. Use los antibióticos exactamente como se lo indicaron. Tómelos durante todo el tiempo que se los prescribió su médico, pero no para resfríos u otras enfermedades no bacterianas. Nunca se medique Ud. mismo con antibióticos o se los dé a familiares o amigos.

5. Informe a su médico cualquier infección que empeora o que no mejora después que está tomando el antibiótico prescripto.

6. Sea prudente con los animales salvajes o domésticos que no conoce. Después de una mordedura limpie la piel con agua y jabón y busque atención médica de inmediato.

7. Evite áreas donde hay muchos mosquitos. Use repelentes en la piel y las ropas en las zonas donde los mosquitos son comunes. Si estuvo de visita en una región boscosa o salvaje y ahora está enfermo, su médico necesita conocer los detalles para diagnosticar rápidamente enfermedades raras y comunes.

8. Evite sexo inseguro y drogas inyectables. Use preservativo con su nueva pareja sexual.

9. Esté atento ante posibles enfermedades cuando viaje o visite lugares turísticos. Aplíquese todas las vacunas recomendadas y use otras medicaciones protectoras para viajar, especialmente a áreas de paludismo. Si se enferma al volver, comente a su médico dónde ha estado.

10. Cuando se enferme, dése tiempo para curar y recuperarse. Sea cortés con los demás: lave sus manos con frecuencia y cubra su boca cuando estornuda o tose.*

Chikungunya

Chikungunya
Fiebre de chikungunya
 

El mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad.







La fiebre de chikungunya o artritis epidémica chikungunya (abrev. CHIK) es una relativamente rara forma de fiebre viral causada por un Alphavirus transmitido por la picaduras del mosquito Aedes aegypti. Investigaciones recientes efectuadas por el Instituto Pasteur de Paris apuntan a que el virus ha sufrido una mutación que lo ha hecho susceptible a ser trasmitido por el Aedes albopictus (Mosquito Tigre Asiático). Este fue la causa de la epidemia en el Océano Índico y una amenaza en la costa mediterránea, tras un brote epidémico en Ravenna (Italia), en septiembre de 2007, lo que ha motivado actuaciones urgentes de las autoridades sanitarias de la región.

Etimología
El nombre es de origen makonde y significa enfermedad del hombre encorvado o retorcido debido al fuerte dolor articular que provoca la artritis que caracteriza a la enfermedad. Fue descrita por primera vez por Robinson Marion, quien en 1955 publicó: An Epidemic of Virus Disease in Southern Province, Tanganyika Territory, in 1952-53. El virus del Chikungunya se relaciona estrechamente con el virus O'nyong'nyong.

Confusión Lingüística
De acuerdo con la publicación inicial de Lumsden 1955 acerca de la epidemiología de la enfermedad, el término Chikungunya deriva de la raíz verbal kungunyala del Makonde, lengua bantú del sur de Tanzania y norte de Mozambique. Quiere decir secarse o retorcerse. Autores posteriores a Robinson, pasando por alto las referencias al Makonde asumieron su procedencia del swahili, lengua franca de la zona (oficial en Tanzania). Este error de atribución se fue repitiendo a los largo de los sucesivas reimpresiones documentales. Muchos otros errores de ortografía y de formas del término, se han empleado comúnmente, tales como fiebre del " Pollo de Guinea ", " Pollo de gunaya, " y "Chickengunya".

Enfermedad
Los primeros síntomas se parecen a una crisis de paludismo o de dengue aunque la fiebre de chikungunya no tiene nada que ver con estas enfermedades. La enfermedad empieza con una fuerte fiebre, a veces superior a los 40°C, que dura 3 días. A esta fiebre le sigue un eritema y, durante 5 días, pinchazos muy dolorosos en las articulaciones. Estos dolores articulares pueden permanecer o reaparecer hasta varios meses después de la primera crisis.
No existe tratamiento curativo. Se aplica exclusivamente un tratamiento sintomático a base de aspirina o paracetamol.

Diagnóstico
Debe sospecharse por la clínica y el contexto epidemiológico (epidemias, viajes a zonas endémicas, etc.) El diagnóstico de certeza se debe hacer por hemoaglutinación indirecta o ELISA.

Evolución
La enfermedad se autolimita en la mayoría de los casos, presentando una mortalidad del 0,4% en menores de un año. También aumenta en personas mayores con patologías concomitantes.

Vacunación

Existe una vacuna de virus inactivados, pero se reserva para personal de laboratorios.

Biología
La incubación de la enfermedad en el humano dura de 4 a 7 días. La transmisión directa entre humanos no está demostrada. La transmisión madre-feto en útero podría sin embargo existir. La fiebre de chikungunya podría provocar lesiones neurológicas graves y hasta letales en el feto.
Los mosquitos obtienen el virus ingiriendo sangre de un humano infectado. No se sabe si el mosquito es inmediatamente contagioso o si existe una fase de evolución en su cuerpo, por ejemplo para transmitir el agente infeccioso del tubo digestivo del insecto a sus glándulas salivares (véase malaria).
Se encuentra el virus en una serie de especies animales salvajes como ciertos monos pero también en animales domésticos.

Medidas Preventivas
La mejor medida preventiva es evitar la picadura del mosquito transmisor. Pueden ser de utilidad los repelentes de insectos que contengan NNDB, DEET o permetrina, las prendas de vestir que cubran la mayor parte de las superficies expuestas a picaduras, y las protecciones antimosquitos en ventanas y puertas. Las medidas para eliminar zonas con cúmulos permanentes de agua que permitan la reproducción de los mosquitos.

Historia
El virus fue identificado en Tanzania en 1953.
La enfermedad es endémica en África.
Se han señalado casos en Asia del sur
2004, apareció un brote en Comores.
El 22 de febrero de 2005, apareció en la isla de Reunión en el Océano Índico, el 22 de febrero.
El 6 de septiembre de 2007, el Ministerio de Salud Italiano confirma un brote del virus en su país, con al menos 160 casos en Ravenna, de los cuales falleció un anciano de 83 años de edad.


Referencias
1.-Robinson MC. An epidemic of virus disease in Southern Province, Tanganyika Territory, in 1952-1953. I. Clinical features. Trans Royal Society Trop Med Hyg 1955;49:28-32.
2.-G.Cook, Manson's P. Tropical Diseases. 12th ed. Saunders, 1998.
3.-G.Mandell, J.Bennett, R.Dolin, ed. Principles and practice of infectious diseases. 6th ed. Elsevier Churchill Livingstone, 2005.
4.-Bernard-Alex Gaüzere, Pierre Aubry Le chik, le choc, le chèque : l'épidémie de chikungunya à la Réunion 2005-2006 en questions, Azalées éditions, 2006 - ISBN 2-915923-13-2. (en Frances).
5.-Martin E (2007). "EPIDEMIOLOGY: Tropical Disease Follows Mosquitoes to Europe". Science 317 (5844): 1485. doi:10.1126/science.317.5844.1485a.
6.-Vanlandingham DL, Hong C, Klingler K, Tsetsarkin K, McElroy KL, Powers AM, Lehane MJ, Higgs S (2005). "Differential infectivities of o'nyong-nyong and chikungunya virus isolates in Anopheles gambiae and Aedes aegypti mosquitoes". Am J Trop Med Hyg 72 (5): 616-21. PubMed.
7.-Chikungunya-History. Retrieved on 2007-05-20.

sábado, 23 de octubre de 2010

Verdades y Mitos sobre serpientes

Verdades y Mitos sobre Serpientes

Adaptado del Reportaje al Prof. Gustavo Adolfo Couturier.
La Nación - 1993.



¿Es verdad que los ofidios pueden mamar de las vacas?


-No, es totalmente falso. Para lograr una succión hace falta tener una musculatura labial y los ofidios no disponen de ella, inclusive tienen dientes en el paladar dirigidos hacia, atrás que lastimarían el pezón, quedando enganchados en él. Además, es muy difícil que la vaca permita que otro animal, salvo su ternero, se alimente de su leche.


¿Pero pueden hipnotizar?


-No, se trata de otra creencia muy común. Los ofidios carecen de párpados y por ello tienen una mirada fija, penetrante. Si uno los observa parece que hipnotizaran a su presa, atacándola cuando esta queda inmóvil. Ocurre que en roedores y no tanto en aves, ante la presencia de un ofidio, el animalito se queda quieto, como aterrorizado. En ese preciso momento la serpiente se lanza al ataque. Refuerza esta leyenda el hecho que los ofidios poseen una cubierta en los ojos, transparente, denominada membrana nictitante que sirve para proteger los ojos.


¿Cómo domina a la cobra el encantador de serpientes?


-Los ofidios no oyen, sólo captan las vibraciones del suelo. Se hicieron experiencias y se comprobó que responden a sonidos de baja frecuencia, es decir, entre 100 y 500 ciclos por segundo transmitidos por el aire. Asimismo conviene destacar que carecen de oído externo y medio y en algunos casos pueden tener restos de oído interno, que nunca es apto para percibir los sonidos armónicos de una flauta o una quena. Si observamos al encantador, notaremos que nunca deja de mover el instrumento, que suele tener la punta ensanchada. La cobra sigue el movimiento oscilatorio de esa punta, pero no escucha la melodía. Esto se puede reproducir perfectamente en el laboratorio. Si nos tomamos el trabajo de pasar por delante de una cobra un plumero, por ejemplo, veremos que llega un momento en que deja de atacar y sigue atentamente el movimiento.


¿Los anillos que la cascabel tiene en la cola, determinan los años de vida del animal?


-No, no es así. Los anillos del «sonajero" de la cascabel indican la cantidad de veces que cambió de piel. En el primer año de vida muda tres o cuatro veces, mientras que a los seis, siete u ocho años, lo hace cada año o más. Si una cascabel tiene 15 elementos articulados en su cola podemos afirmar que cambió de piel ese número de veces, pero no decir que tiene 15 años de edad. Es otra falsa creencia.


¿Por qué los ofidios tienen lengua bífida?

-En realidad ese tipo de lengua es el órgano receptor o sensor más importante de los ofidios. Con ella recogen partículas microscópicas del medio ambiente y la introducen en la boca, haciendo coincidir las dos puntitas de la bifurcación, con dos fosetas ubicadas en el paladar, que se comunican con el órgano de Jacobson, responsable de la quimio-recepción e interpretación del gusto y del olfato. Hay que tener en cuenta que los ofidios no escuchan, ven muy poco y carecen de extremidades para percibir sensaciones táctiles, reemplazan los sentidos que les faltan con el órgano de Jacobson, toda una joya de la naturaleza.


Hablando de joyas de la naturaleza, ¿otro buen ejemplo no es la llamada foseta loreal de la yarará y cascabel?
-Sí, sin ninguna duda. Esta foseta es una pequeña membrana de dos milímetros cuadrados de superficie en la que se concentran 70.000 terminaciones del nervio trigémino, responsable de la sensibilidad de la región cefálica. En pruebas de laboratorio se demostró que logran una percepción con una variación de una milésima de grado centígrado. Si a un ofidio le tapamos los ojos y le pasamos por delante un globo con agua a 37 grados, que es la temperatura de un roedor, cuando el ofidio lo detecta y lo tiene centrado y en el ángulo de disparo, lanza el ataque y lo muerde. La foseta loreal de estos dos ofidios inspiró a especialistas en biónica de los Estados Unidos, quienes lograron desarrollar un misil que sigue el calor del motor de un avión enemigo.


Otra creencia muy difundida es que las serpientes en lugar de morder, pican.
-No, no es cierto. Los ofidios, en general, tienen dientes y en algunos casos colmillos; por ello muerden. Lo que ocurre es que, como tienen un movimiento de ataque muy rápido, dan la sensación de lanzar un picotazo. En cuanto a la velocidad de ataque, es similar a la de un ser humano cuando retira la parte expuesta. Claro que juega en favor del ofidio la iniciativa del ataque. Uno nunca sabe cuándo atacará.


Hay pobladores de zonas "ofídicas" que sostienen que las serpientes dejan la bolsita de veneno en la orilla del agua.
-Esto se origina en la creencia de que los ofidios no muerden en el agua. Y no lo hacen porque para morder necesitan tener parte del cuerpo apoyado en algo firme. De todas maneras, no hay que descartar un posible ataque en el agua.


¿Cuántas especies de ofidios  habitan en la Argentina y cuántas en el mundo?
-En nuestro país hay aproximadamente 100 especies, de las cuales el 10 por ciento son venenosas. Este porcentaje está repartido en tres animales: la cascabel (una especie); las corales (cuatro especies), y las yarará (seis especies). Dentro de las 90 especies consideradas no venenosas existen algunas, como las Opistoglifas, cuyos dientes inoculadores de ponzoña están ubicados en la parte posterior de la boca. Es difícil que una persona sea mordida y envenenada por estas serpientes. Sin embargo, recuerdo muy bien el caso de un herpetólogo amigo que se dejó atacar por uno de estos ofidios, para estudiar el sistema de mordida y estuvo en terapia intensiva asistido por un riñón artificial.


¿Tienen hábitos nocturnos?
-Los hábitos son variables, pero podría decir que las especies venenosas son de actividad crepuscular. El resto, en general, es de costumbre diurno. Como son animales poiquilotermos o de sangre fría, es decir que no regulan su temperatura corporal, como lo hacen las aves y los mamíferos, tienen mayor actividad durante el día, que es cuando hace más calor. Obviamente, se ven afectados por las temperaturas inferiores a 4 grados centígrados; por ello en invierno permanecen en una especie de letargo. Ese mismo motivo es el responsable de que, a cierta latitud, ya no se encuentre ningún tipo de ofidio. En la Argentina, por ejemplo, existen estos animales en los territorios a partir de la mitad sur de la provincia de Santa Cruz.

¿Es verdad que los ofidios pueden ser retenidos dentro de un círculo de baba que hace el sapo mientras duerme?


-No, no es cierto. Además, el sapo no es atacado por los ofidios ponzoñosos porque éstos se alimentan de animales de sangre caliente, especialmente roedores.


¿Las serpientes persiguen a la gente?


Para poder atacar, los ofidios tienen que tener por lo menos un tercio del cuerpo apoyado sobre el suelo. Si el animal está muy excitado, el movimiento de ataque es tan rápido que da la sensación de elevarse en el aire. Por eso mucha gente asegura haber sido "perseguida" por una serpiente. La realidad es muy distinta: los ofidios siempre tratan de huir de la gente, no de perseguirla.


¿Cual es el veneno más potente?
-Existen especies con veneno muy potente, pero que al morder inoculan pequeñas cantidades. En estos casos, la mordedura no reviste gravedad. En cambio, hay otras especies con ponzoña menos potente, pero que al morder descargan muchísimo veneno, siendo por ello más peligrosas para el ser humano. De todos modos, está establecido que la mordedura más peligrosa es la de las mambas verde y negra, serpientes africanas cuyo ataque es similar a un balazo que afecte una zona vital del organismo. Cuando muerde un mamba, la sobrevida es de muy pocos minutos. En la Argentina los venenos más potentes son los de la cascabel y la coral, con efecto sobre el sistema nervioso central. La mordedura de la yarará es mucho más espectacular, porque provoca hemorragia y muerte de los tejidos vecinos al lugar de la inoculación, pero el riesgo de muerte es mínimo. En cambio, si muerde la cascabel o la coral no aparece lesión en la zona, pero los síntomas se suceden con rapidez: parálisis facial, parálisis del diafragma y muerte por paro respiratorio. De las dos, la más peligrosa es la cascabel, seguida por la coral y luego, pero lejos en la estadística, por la yarará. Pero esta última es la responsable de la mayor cantidad de accidentes.


¿Se debe succionar la herida ocasionada por la mordida de un ofidio?
- Esta es una de las tantas creencias. Cuando uno succiona la zona de una mordedura, el veneno ya ingresó en la circulación sanguínea, Además, la succión nunca será tan potente como para lograr una extracción de la ponzoña. En los Estados Unidos se vende un Kit para accidentes que incluye una pequeña sopapa para ser utilizada en ataques de ofidios, pero su empleo es discutido y su capacidad minimizada. Lo que nunca hay que hacer es tratar de agrandar la herida con un cuchillo o navaja, ni tampoco inocular suero antiofídico en ese lugar, porque sólo se lograría acelerar el proceso de necrosis ya iniciado por las enzimas del veneno. El suero antiofídico hay que aplicarlo por vía intramuscular.


¿Es cierto que las serpientes pueden devorar a seres humanos?
-No, no es posible, y sobre este tema existen muchas fantasías. Los ofidios de mayor tamaño en América son las boas, y en Asia y África, las pitones. Las boas más grandes están representadas por la anaconda, que vive en la cuenca del Amazonas y puede medir de siete a ocho metros de largo y 40 centímetros de diámetro. Sin embargo, la literatura no registra ningún accidente con seres humanos, sí con cabritos o terneros pequeños. La pitón o los representantes del género Molurus, de la India, pueden medir hasta doce metros de largo y casi medio metro de diámetro, es decir que son animales realmente muy grandes. Se dice que pueden envolver a un hombre y triturarlo. Es cierto, pero aún así, queda una masa óseo-muscular de un volumen imposible de ser tragado. Sí pueden comprimir hasta provocar asfixia y hasta morder ocasionando la pérdida de algún miembro. Pero hay un dato interesante: las boas y pitones se acostumbran muy bien al cautiverio; por ello, los ataques al hombre no son frecuentes. En el Norte existen silos de almacenamiento de granos con lampalaguas de cuatro o cinco metros de largo en su interior, para que se alimenten de los roedores consumidores de esos cereales. Es común ver en esos lugares a niños jugando con las boas.


-¿Cómo logran los ofidios digerir animales enteros sin masticarlos?
- Los ofidios tienen jugos digestivos de gran potencia. Los análisis de la materia fecal de estos animales no detectaron la presencia de restos de huesos, uñas o dientes y , a veces, ni de pelo, que es queratina pura. Un bioquímico de mucha experiencia me comentó que no había enzima capaz de digerir la queratina. Sin embargo, los jugos intestinales de los ofidios lo logran. Esto es algo así como una compensación: hasta los insectos tienen elementos para seccionar los alimentos. Un grillo, por ejemplo, utiliza sus palpos para cortar la comida antes de llevársela a la boca y masticarla. Los ofidios, además de carecer de miembros, no mastican, pero reemplazan todo esto con adaptaciones morfológicas, como la carencia de esternón y la presencia de los jugos digestivos, de altísima efectividad.


Una de las creencias populares afirma que si se mata a una serpiente aparece de inmediato la compañera.

-Los ofidios forman pareja sólo para reproducirse y luego se separan. Producido el nacimiento, tanto la madre como las crías se dispersan. No es cierto que vivan en pareja.


¿Cuáles el ofidio más pequeño?
-El más pequeño conocido es una viborita subterránea llamada de cristal o de dos cabezas porque la parte anterior y la posterior son semejantes. Alcanzan un tamaño máximo de ocho a diez centímetros de largo y medio centímetro de espesor y salen a la luz cuando se excava la tierra.

¿Existen especies de dos cabezas?
-No, existen ejemplares de dos cabezas pero corresponden a deformaciones, a casos teratogénicos. En la Argentina hay solamente dos casos de bicefalia conocidos: uno en yarará y uno en cascabel.

Para finalizar, ¿debe el hombre eliminar las serpientes venenosas?
-No, porque de esa forma se alteraría el equilibrio ecológico. Como son consumidoras de roedores, el excesivo número de éstos causaría graves daños en las cosechas de cereales. Existe un ejemplo muy conocido, el de la isla Martinica, en donde fueron exterminados los ofidios. Los efectos nocivos no se hicieron esperar: creció tanto la población de ratas que hizo fracasar la cosecha de la caña de azúcar.